martes, 9 de julio de 2013

El día de las Madres 母の日 Haha no hi -Claveles rojos y Blancos-

Una vez escuchando una canción de Shiina Ringo, CARNATION (clavel), recordé que esta flor es un obsequio muy popular en el Día de las Madres de mencionado país. Solo saber que un niño japonés lleva un "Clavel Blanco" en ese día, tiene un significado más profundo.


El Día de la Madre en Japón fue inicialmente para conmemorar durante el período
Showa como el cumpleaños de la emperatriz Koujun (madre del emperador Akihito) el 6 de marzo. Así quedó establecido en 1931En 1937, la primera reunión del “Elogio madres” se celebró el 8 de mayo, y en alrededor de 1949 la sociedad japonesa adaptada para celebrar el Día de la Madre el segundo domingo de mayo, al igual que muchos otros países.


Y es precisamente para esta fecha en que los japoneses también rinden homenaje a Amaterasu, que es la Diosa del Sol en el Sintoísmo y que sigue siendo la deidad más importante en Japón y el antepasado de la familia imperial.
El segundo domingo de mayo se festeja en mucha partes del mundo el Día de la Madre.
En Japón, desde varios días antes, es común ver que todas las tiendas se llenan de anuncios que le recuerdan a la gente que se acerca el Haha no hi, y se ofrecen infinidad de posibles regalos para ellas (pañuelos, bolsas, bufandas, carteras, etc.), aunque lo más popular son los claveles rojos, rosas y amarillos, que en estos días suben sus precios de manera increíble alcanzando, incluso, los 3.000 yenes (unos 37 dólares) por ramo.



Las familias acostumbran en este día ir de paseo a parques o plazas y es común que los hijos cocinen algo de comida casera para agradar a sus progenitoras. 

Según el pensar japonés, es una ocasión para que los niños (sobre todo aquellos entre 6 y 14 años) puedan agradecer a sus madres el haberles dado la vida; incluso existen concursos de dibujo para que hagan retratos de ellas y expresarles así sus sentimientos.




La diosa Amaterasu, madre del pueblo japonés.


El Kojiki (registro histórico más antiguo que se conserva), cuenta en su apartado dedicado al nacimiento de los dioses, que Amaterasu (“diosa gloriosa que brilla en el cielo”), nació del ojo izquierdo de Izanagi (uno de los dioses creadores de deidades). Es la Diosa del Sol (símbolo del país) y la encargada de gobernar el Takamagahara (alto llano celestial).


Ha sido considerada la madre del pueblo japonés, debido a que el Kojiki, también la sitúa como antepasado divino de la Casa Imperial. De su nieto Jinmutenno, el primer emperador del archipiélago, son descendientes todos los emperadores del país desde hace 2.600 años.

Además, la bandera japonesa es justamente la representación del sol naciente, símbolo de Amaterasu; y el santuario de Ise, en la prefectura de Mie, que es el más importante y sagrado del sintoísmo en Japón, está dedicado a ella.


El papel de la madre en la familia japonesa.


Antes de la Segunda Guerra Mundial, según refiere Silvia Novelo en su comentario (1996) sobre el artículo El colapso de la ‘madre japonesa’ de la Doctora Ueno, Chizuko: “Lmaternidad biológica era una norma”. Si ocurría el caso de que la mujer no podía tener hijos el marido buscaba una concubina y los descendientes tenían plenos derechos en la familia.

En esa configuración patriarcal, la madre cumplía el papel de amante en combinación con el de encargada del hogar. La esposa de su primogénito (hija política), que por lo general vivía en la misma casa, era su suplente, y aprendía a encargarse de las labores domésticas bajo su supervisión.

Las madres de clase alta, no solían encargarse de los trabajos pesados con sus hijos ya que tenían niñeras. Y a las mujeres de clase baja, que trabajaban en el campo, no les estaba permitido dedicarse a la crianza.

En el periodo Edo, los confucionistas no consideraban adecuado que una mujer se encargara de la educación de los niños, por lo que en el periodo Meiji, (refiere Silvia Novelo en su artículo) el lema: “Una buena esposa y una madre juiciosa”, no era opresivo, sino progresista.

Ya en el siglo XX, después de la guerra, y ante la emergencia nacional de reconstruir el país, los roles en la familia se dividieron claramente, y mientras el marido tenía la misión de obtener el dinero, la mujer se encargaba del hogar y la familia, asumiendo la responsabilidad absoluta de la educación de los hijos.


Actualmente, a las mujeres japonesas y, sobre todo, a las madres, se les atribuye una participación fundamental en el crecimiento de la nación. Se dice que son el "arma secreta", con el que el país consiguió el éxito económico en la segunda mitad del siglo XX.

Hoy en día, los claveles blancos se utilizan para honrar a las madres fallecidas, un niño japonés lo lleva puesto en honor a su madre ese día.



¿Y cómo se dice mamá en japonés?

En japonés existe una distinción cuando se habla de la madre propia y cuando se le habla a esta. Si alguien está contando sobre su madre se referirá a ella como ‘haha’ (con la ‘h’ pronunciada como ‘j’), pero si la está llamando le dirá ‘okaasan’.

Asimismo, es costumbre referirse a la suegra como ‘okaasan’ cuando se quiere transmitir un sentimiento de confianza y compromiso con la pareja.

Como dato curioso se dice que el kanji (ideograma japonés) que se utiliza para “Suki” (la palabra para hablar de cariño, gusto o incluso amor) es la conjunción de los kanji de mujer y de niño, porque 

no existe amor más grande que el de una madre a su hijo”.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario